Habíamos visto
Ferrari,
Lamborghini y muchas
marcas más mundanas presumiendo de blanco como expresión de la pureza. Ahora
que el lujo está en los lugares más insospechados, el blanco sin duda le dice
mucho más al propietario de este este
Bugatti Veyron que
cualquier otro color. En el
catálogo de colores Ferrari, el
blanco lleva la denominación
Nürburgring, recordando que era
el color de los coches alemanes en las edicones de la Gordon Bennet y los
primeros Grand Prix hace de eso 100 años, hasta que aparecieron las
flechas de plata
por ahorrar unos kilos.