1949, Perpignan. Tintoré posa junto a su Maserati A6GCS junto a un periodista francés, en el padock del circuito catalán.

Al amparo de los interminables triunfos de Fernando Alonso, del inesperado desembarco del joven Jaime Alguersuari  o del aún reciente retorno de Pedro Martínez de la Rosa a la categoría máxima del automovilismo mundial, son muchos los artículos de prensa que desvelan la historia de los pilotos españoles en la Fórmula 1. Algunos de estos artículos se centran con exclusividad en la presencia española en pruebas puntuables para el Campeonato del Mundo, otros, recuerdan también las participaciones de los pilotos españoles en pruebas no puntuables desde 1948, año en que empezó a regir, aunque su reglamento técnico existía desde 1946, la carismática Fórmula 1. Todos ellos se olvidan invariablemente del piloto Enrique Tintoré y sin embargo, el catalán es uno  de los escasos  9 pilotos mundiales que tuvo el privilegio de compartir una parrilla de Fórmula 1 con dos auténticos maestros del automovilismo como Tazio Nuvolari y Juan Manuel Fangio.