
Schumacher GP de España 1996
El volante de Michael
JOAN VILADELPRAT
No habíamos aún empezado la temporada 1994. Estábamos haciendo las pruebas previas y Michael Schumacher, como pasa siempre con todos los pilotos, no estaba cómodo con el asiento ni con el volante. Aunque no era mi responsabilidad, me dediqué en persona a trabajar aquel volante hasta que a Michael le pareció cómodo. Tanto fue así que, pese a que los pilotos suelen cambiar de volante cada dos carreras, Michael lo usó durante todo ese año, en el que logró su primer título. Fue su amuleto.
Cuando fichó por Ferrari en el 96, le vendimos el coche con el que había sido campeón en el 94. Pero le pusimos otro volante. Me negué a darle aquél. Primero, por las horas que yo había pasado trabajando con aquel chisme hasta que quedó perfecto. Después, porque, si era su amuleto, no iba a dejárselo yo, para que nos ganara con su nuevo Ferrari. Así que lo tengo en mi casa.










