Triunfo del nuevo prototipo del equipo vasco que ha logrado terminar su
primera carrera y mostrar su potencial marcando tiempos muy competitivos. Los
pilotos Angel Burgueño y Miguel Angel de Castro han dado el todo por el todo en
un recital de pilotaje.
A las 11.35 de esta mañana, El Circuit
de Catalunya dio luz verde a la primera carrera de las Le Mans Series
de la temporada. Angel Burgueño, a los mandos del ee1
LMP1 de Epsilon Euskadi, fue el encargado de pilotar
en la primera tanda del histórico momento para el equipo y el país, un
prototipo nacional tomaba la salida de una carrera del campeonato de
resistencia más importante del mundo.

Ángel ganaba una posición en la salida y durante
las siguientes 29 vueltas superaba a dos rivales más para alcanzar el
decimocuarto puesto, momento en que salía a pista el safety car a causa de un
accidente. El equipo técnico decidió aprovechar la circunstancia para hacer el
primer “pit stop”. Un error accidental al pulsar el botón de arranque en lugar
del de paro de motor provoca una avería que retiene el coche unos diez minutos
en el box, este retraso lo relega a la posición 41.

El equipo pone neumáticos nuevos y gasolina al
máximo, toma el volante Miguel Angel de Castro con el objetivo de realizar una
tanda larga y recuperar tiempo. Miguel Angel va adelantando a sus rivales
haciendo gala de un pilotaje impecable y se coloca en la decimosexta posición
al final de la vuelta 102, momento en que el equipo lo llama a boxes para
repostar y montar un nuevo juego de gomas.
Un problema detectado en el alternador, provoca
un nuevo retraso de veinte minutos a causa de su reparación mientras entra en
el cockpit Ángel Burgueño. El ee1 LMP1 de Epsilon ha caído a
la posición 36 cuando vuelve a pista y Angel inicia su segunda tanda que será
la definitiva hasta el final de la prueba.

Otro recital de pilotaje, esta vez a manos de
Burgueño, permite al equipo recuperar posiciones a pesar de que los problemas
con el alternador persisten obligando a dos entradas más en box para cambiar la
batería. Es en esta tanda cuando el prototipo Le Mans de Epsilon marca los
mejores tiempos, 1.37.968. A pesar de su extrema juventud, gira constantemente
entre los diez mejores de la carrera que incluyen equipos tan potentes como
Audi, Peugeot, Porsche y Aston Martin.

Finalmente, tras completar 167 vueltas al
Circuito de Montmeló, el primer coche de Le Mans de la
historia del país cruza la bandera a cuadros en la posición 33, bajo los
aplausos de un público entusiasmado y la incontenible alegría de todo el
equipo. Un éxito que el presidente de Epsilon, Joan
Villadelprat definía como “ilusionante”, comentaba, “Para un prototipo
completamente nuevo, diseñado desde cero por un equipo de ingenieros creados en
casa y sobre el que ha habido tan poco tiempo y recursos para su desarrollo, es
un éxito ilusionante el hecho de finalizar tan dura prueba. La velocidad y
resistencia que ha mostrado ha ilusionado a propios y extraños, equipos del
paddock ya se han interesado por adquirirlo en un futuro próximo. Gracias a
todo el equipo y felicidades”.

La prueba fue ganada por el
Peugeot de Marc Gené y Nicolas
Minasian.
Próxima cita de las Le Mans Series en
Monza el próximo 26 y 27 de Abril que coincidirá con la
primera prueba de las World Series.