

Arlette Schlumpf Ed. La Nuée
bleue, Strasbourg, 200 p., 20, 00 €
(disponible en Amazon.fr:
Auto biographie - Pour l'amour de Fritz
)
La esposa de Fritz Schlumpf (1906-1992),
coleccionista de coches y fundador del Musée National de
l'Automobile de Mulhouse, explica su vida a su lado
en un relato acabado poco antes de su propio fallecimiento en mayo de
2008.
Por amor a Fritz
Una aventura de otros tiempos... En este relato finalizado poco antes de su
muerte, acaecida en Mayo de 2008, Arlette Schlumpf nos explica
una saga fascinante: cuarenta años compartidos con un ser excepcional, el mayor
coleccionista de automóviles del siglo XX.
El industrial suizo Fritz Schlumpf (1906-1992) formó en los
años sesenta un museo sin parangón, « le Louvre de l'Automobile » : quinientos
coches antiguos de prestigio, entre ellos ciento cincuenta Bugatti, restaurados
y presentados a la perfección en una antigua hilatura en Mulhouse. ¡La más
fabulosa colección del mundo!
Pero la crisis del textil hizo que todo se complicara en 1976, originando el
rocambolesco « affaire Schlumpf » : fábricas en huelga y ocupación del Museo,
secuestro de Fritz Schlumpf, salida forzada a Suiza, humillaciones y
persecuciones judiciales hasta el hurto legal de la colección, privándose de
ella a su creador al final de una maquinación cuyo relato es como mínimo
alucinante
Sin buscar responsabilidades, simplemente por amor a Fritz, Arlette Schlumpf
reabre una historia molesta que aún es actual. Observadora lúcida, sensible y a
menudo divertida, hace revivir la personalidad brillante del gran
coleccionista, creador de una obra admirada por 7 millones de visitantes a lo
largo de los últimos 30 años, y revive gracias al periodista Bernard Reumaux
una historia novelesca que sin duda permanecerá en la Historia.

«Encontré a Arlette Schlumpf»
Entrevista recogida por Igor Biétry redactor adjunto a La Vie de l’Auto, publicada en LVA n° 917 16-12-1999
tomada de la web de la Fundación
Schlumpf.
Por primera vez después de más de veinte años, madame Arlette Schlumpf,
viuda de Fritz Schlumpf, aceptó mantener un encuentro con un periodista. La
primera toma de contacto tuvo lugar, como no, en Alsacia. Era poco tiempo
después que consiguiera que los tribunales de apelación franceses le
reconocieran propietaria de 65 coches de la colección de su marido.

Después de varios meses de gestiones infructuosas y no recibir ninguna
respuesta de los abogados de Mme Schlumpf, fue cuando estaba por renunciar que
un azar me permitió encontrar Lionel Patenostre, confidente de Arlette
Schlumpf : "¿Quiere encontrarse con Arlette? Intentaré conseguirle una
entrevista, pero no será fácil. Mme Schlumpf no reserva lugar en su corazón
para los periodistas y no puedo garantizar nada". Un mes más tarde recibo una
llamada: «Todo bien, Madame Schlumpf está de acuerdo en recibiros, lee LVA y ha
visto su artículo sobre la recuperación de los coches de Malmerspach...».
¡Poco me faltó para ponerme encima de la mesa del despacho a bailar!
Es en el corazón de las viñas de la famosa 'côte de Turckheim-Trois
Epis' que Madame Schlumpf nos recibe en la villa
Schlumpf. El encuentro tiene lugar en su casa en presencia de tres
abogados pra evitar ninguna expresión que pueda resultar polémica.
Madame Schlumpf nos hace esperar unos minutos mientras vemos que en el
jardín hay unas lámparas de un modelo que hemos visto en otra parte
«Buenos dias señor, me complace enormemente recibirle!»
Mi anfitriona está maquillada como una reina, vestida con moderna elegancia
y lleva con distinción mil joyas de fantasía. Arlette es un personaje, muchas
mujeres soñarían verse tan bien preservadas de la edad. Y puede que sea yo el
único pero me parece que tiene algo de Brigitte Bardot.
En la entrada un Bugatti Type 52, en cada sala otro coche. Nada es de
juguete. Un antecesor aquí, un Bébé Peugeot por allí o un Piccolo de principio
del siglo XX al fondo. La decoración de la mansión está constituida por
multitud de elementos de coches antiguos. ¡Fritz Schlumpf aún está presente, no
hay duda!
- Gracias por acogernos
Sabe que para mi es muy difícil hablar con un periodista. No puede
imaginar lo que algunos han llegado a escribir. Cualquiera de nuestras frases
ha sido vuelta del revés de manera sistemática. Nos han arrastrado por el barro
pero ahora puede que sea la ocasión de un nuevo comienzo. Si todo pasa como
debe nos volveremos a encontrar. Tengo muchas cosas para decirle, sabe, y no
quiero que las palabras de los Schlumpf sean tergiversadas otra vez.
Entendí claramente que esta conversación era también una prueba para mí
- Usted ha conocido los coches mas bellos del mundo, ¿Cuál
prefiere?
Mi coche preferido es sin duda el 300 SL. Era realmente magnífico, con
sus puertas mariposa y la manera en que mi marido lo hacía ronronear. Fritz era
un buen piloto, había disputado carreras en cuesta y ganado muchos trofeos, que
guardo con cuidado. Era un apasionado de la mecánica, no era raro que asistiera
a las carreras para disfrutar. Me acuerdo de una anécdota con ese Mercedes....
Mi marido obtuvo el permiso de dar unas vueltas en la pista del aeropuerto de
Strasbourg. El jefe de la torre de control se comprometió a avisarle con un
cohete cuando hubiera que despejarla para un avión. Yo estaba también en la
torre de control y viendo como el iba cada vez más deprisa, le pedí al jefe de
la torre que lanzara el cohete. Fritz paró y subió la torre, preguntando porqué
se había dado la señal si no había ningún avión. «No, soy yo quien ha pedido
que pararas, he tenido miedo». Me sonrió y dijo: «Ah les femmes !». Nunca me lo
reprochó...
Vivimos intensamente, aprendí a disfrutar de las emociones fuertes, la
velocidad, y estaba orgullosa de ese hombre. Le tengo un enorme respeto, me ha
hecho vivir cosas muy grandes. Incluso el asunto Schlumpf, créame, fue una
maldita fuente de fuertes emociones, las cosas no han sido simples ...
- Hemos oido y leído muchas cosas sobre su marido, pero ¿quién era
realmente?
Mi marido tenía una fuerte personalidad. Tenía un fuerte carácter como
muchos hombres. Era recto y no mentía jamás. Y so yo quien se lo dice, que viví
con él, nunca dijo una mentira. siempre se comportaba dignamente, era reservado
y le hacía falta conocer a la gente antes de abrirse. Es por eso que los que no
lo conocían lo encontraban soberbio. Hay que saber que Fritz era un gentleman,
muy educado. Era un hombre profundo y de verdadero carácter. Se dio una imagen
muy mala de Fritz Schlumpf, pero yo creo sinceramente que era una persona
excepcional, con un verdadero genio creador. Mucha gente lo apreciaba y cuando
me encuentro con antiguos empleados me tratan con cortesía. Incluso muchos me
han confesado que nunca entendieron porque hubo tal encarnizamiento con nuestra
familia.

- ¿Como eran según usted las relaciones con los
empleados?
A veces era duro, pero no se permitía tampoco regalos. Tenía muchas
responsabilidades, se levantaba cada día a las 4 y acudía a Malmerspach,
Mulhouse, dirigía sus empresas. Soportaba un stress enorme. Afortunadamente
estaba respaldado por su hermano Hans, más tranquilo, y ambos formaban un buen
equipo. Mi marido decía de su hermano, "es mi hermano mayor y el segundo en la
empresa, pero qué segundo!"
-Usted lo acompañaba regularmente cuando iba buscar un coche
¿tiene alguna anecdota que pueda contarnos?
Me acuerdo especialmente de la vez que fuimos a buscar el Voisin C28.
Pertenecía a una pareja de avanzada edad que vivían en Villefranche-sur-Mer,
una casa extraordinaria. Habían escrito a mi marido diciendo que querían
conocerle. Nos tomamos unos días de vacaciones pare encontrarnos con esas
personas. Eran encantadores. En el momento de la venta recuerdo como el señor
le dijo ami marido que sólo se lo quería vender a él. A medida que avanzaba la
negociación se pusieron muy tristes. Entonces mi marido les dijo: "Escuchen, el
trato no esta acabado, si tanto les cuesta venderla consérvenlo, no es ningún
problema para mí". Entonces la señora se puso a llorar y dijo a mi marido "A
usted, señor, no deberíamos vendérselo se lo deberíamos regalar. "Nos hace
realmente felices pensar que se va con usted!".
Como esta pareja de Villefranche, mucha gente no quería vender sus
coches más que a él. Hay que decir que era un auténtico apasionado. Además era
un coleccionista visceral. Cuando era más joven fueron las mariposas, los
soldados de plomo y los sellos de correos. Le gustaban las cosas bellas del
pasado, también le gustaban las motos. Entonces cuando llegó al apogeo de su
carrera, como PDg de las fábricas de Malmerspach, no tenía mas que 32 años, se
puso a coleccionar automóviles. Podría haber coleccionado cualquier otra cosa y
sin duda le habría dado menos disgustos, pero que quiere que le diga, su pasión
eran los bellos automóviles
- Cuál fue el primer coche que le conoció
El primer coche de colección que le ví era un Buick negro, con
neumáticos con flancos blancos. También recuerdo que salíamos con un Bugatti
carrozado. Era negro y amarillo.
- Un Type 57 ?
Si, ¡ese es!

- Estos automóviles forman parte de la colección de Mulhouse, ¿que
piensa de las reformas que se están haciendo ahora?
No quiero hacer declaraciones sobre este tema. La sola cosa que estoy en
condiciones de decirle es: ante todo, el tribunal de apelaciones de Paris ha
impuesto una serie de obligaciones que actualmente son violadas, además se
transforma completamente el museo y se atenta contra la imagen que Fritz y Hans
Schlumpf le habían conferido, transformando la concepción y el recuerdo que
habían dejado en él. Mantengo todas mis reservas sobre estas violaciones y así
lo hacen mis abogados.
Creo que si mi marido hubiera tenido a su lado un hombre de leyes como
el que ahora me acompaña, las cosas no habrían seguido los derroteros que
siguieron. No creo que se nos hubiera expoliado, como así sucedió.
- Sin embargo tiene ganas de decor algunas cosas...
Yo tengo un profundo respeto por mi marido. Sin duda no era perfecto,
también tenía defectos. No quiero hacer de él ni un martir ni un mito, pero
quisiera que dejaran de embarrar su memoria y que no se olvide que si la
colección Schlumpf está en Mulhouse es únicamente porque él escogió esta
villa en la medida que quería homenajear a su madre, Jeanne que era de
Mulhouse. Acaso sus lectores no saben que mi marido había recibido propuestas
estratosféricas de casi cualquier parte del mundo para trasladar su
colección. El quiso que se quedara en Mulhouse y es por eso quisiera que
allí se respete la obra de mi marido, su memoria y su colección.
- ¿Y los automóviles de Malmerspach ?
¡Para mí éstos son mis coches del año 2000! He recibido más de cincuenta
propuestas de todo el mundo: EE.UU., Suiza, Alemania y Francia, por supuesto.
Contrariamente a lo que los periodistas han anunciado, los coches no salieron
hacie el extranjero, todavía se encuentran en Francia y tengo la intención de
darme un poco de tiempo para reflexionar sobre su futuro. Sabe, mi marido
terminó transmitiéndome el virus de los coches antiguos, y leo regularmente La
Vie de l'Auto
- Acaba de crear una Asociación ?
Exactamente, se trata de la Asociación de la Fundación Colección
Schlumpf. Su objetivo es perpetuar la memoria de Fritz Schlumpf y
defender su trabajo. Sin duda las cosas se irán definiendo mejor, incluyendo un
sitio web en el que los coleccionistas de todo el mundo todo podrán comunicarse
conmigo y dar su apoyo.
Para concluir, quisiera decirle que si todo debiera repetirse, lo
repetiría sin dudarlo nu momento. Estoy orgullosa de ese hombre. Lucharé hasta
el final para que se respete su memoria y su genio creador. A pesar de todo no
tengo nada contra nadie, a mi me gustan las cosas simples de la vida, y a mi
marido también le gustaban. tiene que saber que cuando estábamos en
Malmerspach, Fritz tenía en el parque 70 cabritillas y cervatillos que venían a
comer de su mano. Era una de sus máximas satisfacciones, y desaparecieron en
circunstancias muy tristes.
- Muchas gracias madame Schlumpf por acogernos en su
casa.
Estoy contenta, es la primera vez que acepto una conversación con un
periodista, espero que vuelva. Simplemente necesito que pase un poco el tiempo,
no es facil para mi abrirme. Pero para los lectores de La Vie de l'Auto, ún
tengo bonitas historias de automóviles por contar.
Como describir la pasión de estos dos hermanos que, en los tiempos en que
los coches antiguos se trataban como chatarra, tuvieron la idea de comprar,
reparar y restaurar en todo su valor 437 coches representado la epopeya del
coche europeo de lujo.
El conjunto de esas joyas, dispuestas por grupos sobre gravillas lavadas,
recorridas por avenidas pavimentadas de color tierra siena y todo dispuesto en
una sala de 17 000 m2 de una sola planta, iluminada por 845 farolas idénticas
las del puente Alexandre III de París, y todo sonorizado por un órgano mecánico
Mortier contemporáneo a los coches, es dar forma a un sueño.
Su obra, memoria para las generaciones futuras, está presente para siempre
en el Cité de
l’Automobile - Musée National - Collection Schlumpf , en Mulhouse.
Alsacia. Fijaros que el domino oficial de la colección es
www.collection-schlumpf.com
Arlette Schlumpf, la viuda del industrial; y coleccionista Fritz
Schlumpf, falleció el 16 de mayo de 2008 en el hospital de Colmar. Tenía 76
años y era originaria de Meurthe-et-Moselle.
La colección de Malmerspach fue puesta a la venta y ha
vuelto en su casi totalidad a los USA, por que efectivamente estaba compuesta
de la mayor parte dela colección Shakespeare que
Schlumpf compró en 1964
