Estuve en LLeidaRetro, una exposición magnífica de coches que, si la montaran en el vecino museo Roda-Roda sería digna de ser visitada por todos los aficionados, pero una feria no es eso. En una feria deben vender algo para el aficionado a los coches, sea 'chatarra' o modelismo, y forzosamente debe haber coches a la venta en mercadillo, sea en buen estado de concurso o para bricolaje y largo proceso de restauración.

Eso pensaba mientras hacía fotos a coches que ya había visto y otros que no, y lo mismo comentaban miembros veteranos del Club de Vehicles Històrics de Lleida, que es la entidad que aportó la mayor parte de los coches.

Algunos podrán pensar que no se puede organizar una feria tan cerca de Auto-Retro. Lo cierto es que los coches para restaurar no siempre pueden trasladarse de un lado a otro, y ese es en principio un mercado local. Pero también hay que buscar expositores y no usar los coches para atraer visitantes a una feria de antigüedades, que es lo único que había.

Lo sorprendente es la magnífica exposición que juntaron, con menos se atrae a gente a museos.