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El modelo de la fotografía, con referencia MC-0070, corresponde al que compitió -y ganó- en Brands Hatch en el mes de julio de 1967, aunque también sacaron una caja en edición limitada de 1.800 unidades con los coches con dorsales #7# y #8#, que compitieron en Le Mans aquel año, set especial que lamento no haber adquirido en su momento.

Como es sobradamente conocido, el Chaparral 2F, creación de Jim Hall, es uno de los más peculiares coches de la competición automovilística de todos los tiempos. Fue desarrollado para la temporada de 1967 partiendo del anterior Chaparral 2E, del que tomó la estructura básica. Se cerró el cockpit para que pudiera participar en carreras de resistencia con fase nocturna, y se cambó la antigua motorización de 5.3 litros del 2E por un moderno motor de origen Chevrolet de 6997 c.c. de cubicaje, construido integramente en aluminio, con 8 cilindros dispuestos en V a 90º, de aspiración natural (no disponía de turbo), alimentado por 4 carburadores dobles Weber 58 IDM, y capaz de desarrollar nada menos que 525CV a 6000 rpm.

Tal caballaje se transmitía al eje trasero mediante una caja de cambios automática de 3 velocidades de origen General Motors, heredada del Chaparral 2E, y que fue su auténtico "Talón de Aquiles", pues digería mal la potencia extra que suministraba el nuevo propulsor y tendía a romperse con facilidad.

De hecho, sus abandonos por problemas mecánicos cuando iba en posiciones de cabeza fueron la tónica general, consiguiendo su única victoria en la BOAC 500 disputada en Brands Hatch el 30 de julio de 1967, en manos de Phil Hill y Mike Spence. Su rasgo más característico era el alerón trasero, que se levantaba sobre puntales apoyados en la suspensión trasera, llegando casi a dos metros por encima de la parte trasera del coche, y que con forma de ala de avión invertida servía para crear presión hacia el suelo, mejorando la estabilidad del bólido. El alerón se accionaba por el piloto a través de un pedal situado a su izquierda, donde debía estar el embrague (del que carecía el Chaparral, por usar cambio automático): si lo mantenía pisado, el alerón tomaba una posición más recta, ofreciendo menos resistencia al aire y ganando en velocidad punta, y al soltarlo en las zonas de curvas, el alerón regresaba a su posición original, más inclinada, aportando un plus de presión que "pegaba" la parte trasera al suelo y ejerciendo también de freno aerodinámico, ayudando a disminuir la velocidad al llegar a las zonas de frenada.

La vida de competición del Chaparral 2F fue corta, ya que la FIA habría de modificar ese mismo año el reglamento, limitando entre otras medidas, el cubicaje de los motores a 5 litros, dejando fuera a este maravilloso bólido, y también a los Ford GT40 Mk IV.

Y es precisamente el Ford GT40 Mk IV de 1967 el otro modelo que ha introducido MRRC este año, en su decoración de "presentation car", con un nivel de detalle impresionante y una más que aceptable tampografía y acabado, que con su referencia MC-0035 luce así de bien, como puede apreciarse en las fotos de su comparación con un modelo 1:1:

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Poco puede añadirse a su conocidísima historia, por lo que solo apuntaré que este modelo es la evolución para 1967 del anterior GT40 Mk II que ganase las 24 horas de Le Mans en la temporada de 1966. Dicha evolución surgió como respuesta a las mejoras experimentadas a su vez por el 330 P4 de Ferrari, que habría de adjudicarse la victoria en Daytona en 1967, metiendo tres 330 P4 en las tres primeras posiciones, que entraron en formación. Así que con un Mk IV Ford devolvería el golpe y ganaría en Sebring esa misma temporada, dejando servido el duelo para Le Mans 1967, en donde Ford volvería a vencer con un Mk IV pilotado por Dan Gurney y A.J. Foyt, consumando así la segunda victoria consecutiva del GT40 en Le Mans.

De las reproducciones de MRRC de estos dos míticos bólidos cabe decir que comparten chasis, motor y transmisión, montando un motor Boxer a 20.000 rpm, en dispoiscion inline por delante del motor, con una relación piñón/corona de 9/27, y el curioso chasis (que denominan "Sebring") extensible o ajustable a diferentes medidas, mediante dos piezas superpuestas ajustadas entre sí mediante cierta profusión de tornillitos:

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Las carrocerías de ambos destacan por la calidad del molde, aunque en justicia hay que decir que el Mk IV era algo más largo que la reproducción a escala 1:32 que hace MRRC (saldría unos 138 mm, en vez de los 136.3 mm que mide nuestro protagonista) y algo más estrecho, estando la pintura y tampografía a gran nivel, aunque superada por otros fabricantes. Eso sí, en la relación calidad/precio resultan imbatibles, al haberse vendido ambos a precio normal a unos muy comedidos 29,95 Euros, mientras que Superslot, Ninco o Tecnitoys subían sus precios en plena crisis económica.

¿Qué cabe esperar de este fabricante en 2010? Pues seguramente que nos regale la vista con nuevas decoraciones -sobre todo, del Ford GT40 Mk IV-, aunque ya había anunciado para septiembre un set con los test cars de Le Mans de 1967, reseñado con la referencia MC-0039, que aún no he visto en tiendas, pero trataré de conseguir este año si Dios no lo impide:

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Finalmente, sería también deseable que fabricasen por fin el Cheetah, anunciado hace ya no-sé-cuántos-años, y del que se no se tiene aún noticia:

La tercera entrega estará dedicada a los Revell/Monogram

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