La primera decoración ofertada por Monogram (en Europa no se ha distribuido aun por Revell) con la referencia 85-4895 es el ganador de las 500 millas de Daytona de 1967, pilotado por el famoso Mario Andretti, con el dorsal #11#, o sea, este:

El campeonato del Grand National NASCAR de 1967 es mayoritariamente recordado por coronar como campeón al final de la temporada a Richard Petty, al volante de un Plymouth, ganándose aquel año realmente el sobrenombre "The King" con el que ha sido finalmente conocido y recordado hasta nuestros días, al conseguir con su triunfo en la prueba de Darlington 400 superar con 55 victorias el récord de triunfos en el Grand National que hasta aquel entonces ostentaba .... su propio padre, Lee Petty. Pero ello no empaña la brillantísima victoria de Mario Andretti en Daytona 500, quiza la mas significativa de las carreras de la NASCAR, cuando no era mas que un novato en la competición (era su septima participacion), logrando su primera victoria liderando 112 vueltas de las doscientas totales en que consistia la carrera. He aqui una imagen correspondiente a la dura pugna que Andretti mantuvo con otros experimentados pilotos, como Cale Yarborough (coche con el dorsal #21#):

La siguiente reproducción, en edicion limitada de 2500 unidades, con caja de carton, fue la pilotada por Parnelli Jones, puesta a la venta como la referencia 85-4831:

(arriba, vista de la elegante imagen de la caja; abajo, la joyita que contiene).

Y las dos ultimas reproducciones, que salieron a la venta en EE.UU. a finales del mes de noviembre, corresponden a los pilotados por Davird Pearon (dorsal #17#) y por Wandell Scott, primer piloto de color que intervino de forma regular en la NASCAR hasta la llegada de los años '70 (dorsal #34), con las referencias 85-4828 y 85-4827, respectivamente:

La calidad de la pintura, uniformemente aplicada (¡que cromados!) y de la tampografía, perfectamente legible hasta en los mas pequeños patrocinadores, mantienen el altísimo estándar a que nos tiene acostumbrados el fabricante, que se hace extensivo a un molde detallado y bien proporcionado que captura con gran realismo las lineas del vehículo. No obstante ello, un análisis con lupa de estos coches nos revelara ciertas pequeñas incorrecciones en la tampografía (algunos patrocinadores que faltan u otros que sobran en el de Parnelli Jones, los números del dorsal #11# en el de Andretti, demasiados finos y rectos, cuando debieran ser mas gruesos e inclinados, etc.) y algún error en el molde, sobre todo en la forma de las cegadas ópticas traseras o en el tamaño de las ruedas, un poco pequeñas, pero la calificación global debe ser de sobresaliente.

No puede decirse lo mismo de su comportamiento en pista, lamentablemente

Estos nuevos Fairlane comparten con sus hermanos mayores (los Galaxie de 1963 y 1965) el nuevo chasis introducido por Revell/Monogram, que se dice intercambiable con otros modelos de la marca (doy fe de que se pueden cambiar entre los NASCAR), permite alargar o acortar la distancia entre los ejes manipulando la pieza en la que insertado el eje de las ruedas anteriores, segun se aprecia en las imagenes siguientes:

Las fotos ilustran como la pieza donde se inserta el eje delantero se ajusta con cuatro tornillitos: al aflojarlos, permite desplazar el eje longitudinalmente hacia delante o atras, permitiendo establecer la distancia entre ejes que exija cada modelo. El problema radica en que, de una parte, los tornillos tienen que estar totalmente apretados para que el eje no se mueva de su sitio, anulando cualquier posibilidad de juego vertical (hacia arriba o abajo) de las ruedas delanteras; y de otra, las piezas donde se ajustan no son muy resistentes, los tornillos terminan aflojándose y el eje se desplaza si el coche se usa con algo de intención, haciendo que los neumáticos terminen por rozar con los pasos de rueda y causando problemas en la marcha del bolido en la pista. Tambien hay que destacar el uso en la transmisión de la infrecuente combinación de corona de 37 dientes/piñon de 14, colocada en forma sidewinder. La corona es demasiado grande, lo que, combinado con una rueda algo pequeña, hace que casi la supere en tamaño, y la corona puede en algunos desniveles llegar a tocar la pista.

No puedo terminar sin mencionar, siquiera sea brevemente, la introducción del Lola T-70 Mk II, del que si podemos disfrutar en España. Ya se, ya se, me diréis -con razón- que el Lola era británico, pero su participación para las Can Am series de 1966, para las que el Mk II fue desarrollado casi ex profeso, de las que gano cinco de seis carreras, y el hecho de montar un motor Chevrolet V8 americano de pura cepa hace que los mencione, aunque no sea un modelo P.R.I.C.A. en su acepción mas pura.

Ademas, los pilotaron gente como Mark Donohue, George Follmer o Dan Gurney, o sea, la crème de la crème de los pilotos yankees. Solo unas fotos para admirar su bella carrocería descubierta:

En España Revell los ofrece con las referencias 08326 (George Follmer), 04832 (Dan Gurney) y la Edicion Limitada 08325 (Mark Donohue), y hay otra de John Surtees.

¿Que esperamos de Revell este 2010? Mas decoraciones de sus Galaxie y Fairlane, que hay muchos y buenos ejemplos donde escoger, como los de Galaxie de 1965 de A.J. Foyt, o los Fairlane de 1967 Cale Yarborough o Dick Hutcherson, y, sobre todo, a cierto compañero que todos conocemos y a mi personalmente, nos encantaría el Ford Fairlane de 1967 pilotado por Jim Clark:

(arriba, el duro tejano Foyt; en el centro Hutcherson y abajo Jim Clark con el dorsal #66# dando una leccion de conduccion, aunque su mecanica desgraciadamente fallase)

Puestos a pedir, si es posible, no estaría de mas que se comercialicen todos en España de un modo mas regular y amplio. Por mi parte, sugeriria la entrada de nuevos modelos de General Motors, porque aunque es verdad que durante los 60 la pugna estuvo mas centrada en Chrysler Corporation y Ford Motor Company (o sea, Dodge y Plymouth vs. Ford y Mercury) hubo espectaculares Chevrolet Chevelle que le pusieron su picante a la competición. Este Chevelle de 1966 del equipo de Smokey Yunick que gano la pole en las 500 millas de Daytona de 1967 pilotado por Curtis Turner y supero por vez primera el record de velocidad en las vueltas para la clasificación, siendo cronometrado a 180.831 mph (300 km/h), fue famoso por batir con un equipo privado a los intratables bolidos de Chrysler y Ford, y porque ¡¡estaba hecho a escala 7/8!!, de modo que era un poco mas pequeño, ligero y manejable que los de la competencia, y ni los comisarios se apercibieron del detalle. Un fallo mecanico en las ultimas 100 millas de la prueba privo a Turner de la victoria en Daytona 500, pero el Chevelle #13# preparado por Yunick entraria en la pequeña historia de la NASCAR.

El último capitulo ira dedicado a las novedades de Superslot, Ninco y al nuevo fabricante Pioneer