Ninguna marca española de automóviles llegó a volar tan alto como la barcelonesa Hispano-Suiza. Ciertamente su éxito estuvo ligado a la inventiva de Marc Birkigt, pero su brillo no se apagó al final de la andadura de la empresa, sino que las cigüeñas que enarbolaban sus coches a partir de 1919 siguen volando encima del tapón del radiador de sus creaciones.

Hemos dedicado algunas entradas a modelos de Hiapno Suiza reales y de slot. Habrán otros, no lo dudéis.


Por fin pude hacer una foto de la cigueña en todo su esplendor y quería mostrarla.

Mientras acabo otras entradas para animar este blog.