Pregunta: “Este año has dado el salto a la categoría de la Formula Renault 3.5 ¿has notado mucha diferencia con respecto a la Eurocup?”

Albert Costa: “Sin duda fue un cambio importante, pero al seguir dentro del equipo Epsilon la transición fue muy natural. Es una categoría muy competitiva y con muy buenos pilotos; la cantera perfecta para la Formula 1. Siempre agradeceré a Joan Villadelprat el hecho de creer en mí y de haberme brindado la oportunidad de demostrar lo que valgo. En cuanto al coche, este es más completo en todos los sentidos. Motor, neumáticos, frenos, electrónica, aerodinámica… El de la 2.0 es mucho más sencillo y con un par de pequeños ajustes consigues ir deprisa. Este es un coche más específico y que requiere de un trabajo más exhaustivo, pero que también te permite más variaciones. Tienes que estar mucho más atento, trabajar intensamente con el ingeniero, entender qué le pasa al coche y porqué, etc. El no haber dispuesto de pretemporada ha sido un verdadero hándicap. Durante los fines de semana de carreras apenas tienes tiempo para probar cosas y no puedes permitirte errores. Sin embargo, cada vez me encuentro más cómodo con el coche y así lo confirmó el resultado de la última carrera antes del verano en Hungría.”

P: “¿Qué es lo que más te ha sorprendido?”

AC: “Es un coche fantástico. El cambio más drástico que noté fueron los frenos. En la 2.0 corres con frenos de acero mientras que los de World Series son de Carbono. Frenos más eficaces, pero también más delicados. Tienes que ser mucho más preciso y asegurarte que trabajan a la temperatura óptima. Si no puedes encontrarte que vas a frenar y no frena.”

P: “La carrera de Hungría fue a principios de Julio. Dos meses de parón dan para mucho, ¿en qué has invertido ese tiempo sin carreras?”

AC: “Tratándose de un coche tan exigente, lo principal era mantener la forma física. Junto a mi preparador realizamos un intenso plan de trabajo que consistía tanto en trabajo de gimnasio, cardiovascular y muscular principalmente para reforzar cuello y brazos, pero también preparación en pista con un kart y triatlón. Este final de temporada es muy importante para mí, ya que me juego mi prestigio y mis opciones de futuro. Decidí tomármelo muy en serio y me he dedicado a fondo. Ya tendré tiempo de disfrutar de la playa y los amigos más adelante. Tengo muy claro donde quiero llegar y ahora lo que tocaba era trabajar. Ha sido un esfuerzo que he hecho con ganas y con el convencimiento que ese esfuerzo tendrá recompensa.”

P: “Estos meses también habrán servido para echar la vista atrás y hacer balance. ¿Qué conclusiones has sacado de la primera parte de la temporada?”

AC: “El balance no ha sido todo lo positivo que me gustaría, pero tampoco ha sido negativo. Tenía grandes aspiraciones, pero por diferentes motivos no he estado a la altura que esperaba. He tenido problemas físicos y otras veces no he rendido todo lo que hubiera debido. Sin embargo, también ha habido cosas buenas y hemos demostrado que, cuando las cosas van bien, estamos entre los mejores. Estos meses también me han servido para hacer balance, autocrítica y un nuevo planteamiento. En World Series, el tiempo que tienes para probar es limitado y tienes que aprovecharlo desde el primer momento. No puedes desperdiciarlo. Y esa es la actitud con la que he entrenado y con la que afrontaré las citas que quedan: a tope desde el primer hasta el último minuto. Con hambre de superación y victoria.

Para redondear el trabajo que he hecho por mi cuenta, esta última semana la he pasado en la sede del equipo en Vitoria. Ahí he seguido con la preparación física, además de trabajar muchos otros aspectos como estrategia, análisis y planificación junto a Chus - mi ingeniero -, Albert - el jefe del equipo - y Joan Villadelprat. Son profesionales con mucha experiencia y sus consejos y reflexiones son de enorme valor. También he pasado muchas horas en el simulador. Ha sido una semana intensa, pero muy fructífera y gratificante. ¡No puedo esperar a que sea viernes y salir de nuevo a la pista!”

P: “Así que volvemos a ver al Albert Costa energético y competitivo.”

AC: “Ese Albert nunca se ha ido, pero fueron demasiadas cosas juntas y cuando parecía que las había superado llegaba otra… Pero ahora todos los problemas ya forman parte del pasado y el trabajo de este verano me ha permitido estar todavía en mejores condiciones, tanto físicas como mentales. Cuando estás bien físicamente y te has preparado específicamente y a conciencia, eso te permite estar plenamente concentrado en el coche y la conducción. El buen físico es esencial para un piloto, sólo así puedes estar plenamente concentrado en tu trabajo. Llego muy motivado y con ganas de demostrar todo lo que soy capaz de hacer.”

Albert Costa hoy, en Hockeheim

P: “A pesar de los contratiempos, eres quinto en el Campeonato, ¿cómo afrontas las tres pruebas que quedan? ¿Te planteas algún objetivo?”

AC: “La quinta posición no es mala, pero tampoco es donde me gusta estar ni donde creo que debería estar. Si no llega a ser por los problemas que hemos tenido, estoy seguro que estaríamos mucho más arriba. Pero el tiempo de lamentarse ha pasado y ahora toca esforzarse y trabajar más que nadie para recuperar el tiempo perdido. Como he dicho, me he preparado a fondo para afrontar las tres pruebas que quedan. Hockenheim (Alemania) es un circuito para mí desconocido y Silverstone (Inglaterra), aunque sí que he estado antes, ha sido modificado. Sin embargo, lo que he visto en el simulador me gusta y creo que ambos se ajustan a mi estilo, así que soy optimista. La última prueba será en Montmeló y, además de tratarse de un circuito que me gusta, el hecho de correr en casa lo hace todavía más increíble. ¿Objetivo? Dar el máximo y sacar el mejor resultado posible en cada uno de los entrenamientos libres, sesiones de clasificación y carreras.”