Por fin después de un mazo de tiempo deseándolo, pude ir a conocer en vivo y en directo la tienda que nuestros amigos Carles (16Soupapes) y David tienen en Torredembarra (Tarragona), y encima con licencia para matar otorgada por mi querida O'neill, lo que no es apéndice nasal de volátil navideño que se diga.

La tienda es cuca, muuuuuuuuuuuuy cuca, una puñetera maldición para los pobres de cartera (no de espíritu) como aquí el que suscribe, montones de cochecitos apetitosos por toda la pared...

...y una pasada de expositor escamoteable con ocho paneles de repuestos que quita er sentio.

...de el taller de montaje, preparación y restauración mejor no decir nada, no se nos vaya a morir alguien por ahogamiento por llenársele la boca de agua...



A esto hay que añadir una divertida pista de seis carriles y tropecientos metros en la que el pitufo de la familia me pego una paliza de padre y muy señor mio...

...solo decir que estuve tentado de pintarle la barba con un Eding y que corriera por mi el duelo de foros, menos mal que la organización adelantándose al temido desastre decidió cambiar el duelo al viernes y así ahorrarme la vergüenza (me imagino yo que seria por eso)

Al final me fui con la ya mencionada paliza, un Carrera 6 de Fly por el que después de mucho pensar me decidí (juer, soy mas indeciso que los Panchos)...

...y una maravilla con la que mi querido amigo y anfitrión tuvo a bien sacarme los pucheros,

Menos mal que mi Nuskita que llevaba la cámara no estuvo al quite y no pudo documentarlo (hacer todos los días un papelón no es sano y con el de el sábado ya cubrí el cupo)