Bill Shaw Jr. al volante del Maserati Boyle's Special que su padre llevó a la victoria en la carrera de las 500 millas de Indianápolis en dos ocasiones: 1939 y 1940.

Willbur Shaw es algo más que el primer triple vencedor de las 500 Millas de Indianápolis, con sus victorias en 1937, en la llegada más ajustada del siglo XX, y en 1939 y 1940 con el Maserati que nos ocupa y que D&G Ostorero han reproducido en slot. Para los aficionados americanos se trata del hombre que salvó la pista oval, en cuyas cercanías había nacido.


Wilbur Shaw en 1939

Wilbur Shaw: Motorsport Hall of Fame

Aunque Wilbur Shaw deba ser reconocido como un gran piloto de carreras por mérito propio, es acaso mejor conocido como el hombre que, con Tony Hulman, salvó Indianapolis Motor Speedway de convertirse en un parque industrial y ayudándolo a promocionarlo hizo del circuito una de las mejores instalaciones para el deporte del motor.

Shaw asistió a las carreras en Indy en su juventud, idolatrando los grandes pilotos de ese tiempo. Abandonó la escuela para ir a trabajar con una compañía de almacenamiento de baterías en Detroit., con tal adaptación al trabajo que llegó a ganar $100 a la semana, un salario importante en 1919.

Empezó a participar en carreras en 1921 en un coche construido a partir de componentes recuperados. Fue en Hoosier Speedway y al principio se le prohibió participar porque el juez de salida consideró que se mataría en ese coche de bricolage. Shaw gustó tanto al juez que éste le ayudó a construir un nuevo coche con el que Shaw participo y venció en repetidas carreras por todo el Medio Oeste de los Estados Unidos a partir de la temporada 1922.

Continuó pilotando y llegó a participar por primera vez en Indy en 1927. Acabó cuarto, utilizando su personal estilo de bruscos cambios. Continuó en las carreras a lo largo de los años, haciéndose una profesión pilotando los bólidos de otra gente.

En 1936, alcanzó un punto de inflexión de su carrera. Regresó a Indy como el principal propietario de su propio coche. Alcanzó la séptima posición ese año, pero ganó al año siguiente. Ese mismo año disputó carreras en Europa, convirtiéndose en el primero en unir europeos y americanos en Indianapolis. Convenció a un industrial de Chicago para esponsorizar un Maserati en Indy y, como uno podía esperar, venció con él en 1939 y 1940. A la entrada de USA en la 2º Guerra Mundial, Shaw había abandonado todo tipo de carreras excepto Indy500. Durante la guerra trabajó como un gerente de ventas de la división de aviación de Firestone, pero el trabajo rutinario casi lo enloquece. Eso fue acaso lo que encendió en el la llama del interés en salvar Indy, que estaba en claro declive después de que Eddie Rickenbacker hubiera perdido la ilusión y intentara convertirlo en un parque industrial.

Con la ayuda de Hulman, Shaw se esforzó en organizar la carera de 1946. Fue un éxito completo y fue así como se preservó Indy.

El apuesto Shaw era el hombre ideal para representar las carreras a los ejecutivos del automóvil, cuya cooperación creía que era imprescindible. Sus esfuerzos alimentaron el crecimiento de las carreras de automóviles en los Estados Unidos y aún estaba implicado en ello cuando perdió la vida en un accidente de avión privado

En la actualidad una zona de descanso en la Indiana Turnpike lleva su nombre. En eso comparte los honores con Knute Rockne, el poeta James Whitcomb Riley y varios gobernadores. Puede que debiera recordársele en lugares más académicos pero para los que en la actualidad disfrutan los frutos de sus empresas en el deporte del motor, sea acaso el lugar exacto donde rendirle homenaje.

Una victoria por escaso margen

Esta es la historia de la que por mucho tiempo fue la victoria por margen más escaso de los 100 primeros años de la carrera más famosa de América:

En la edición  de 1937 de Indianapolis 500,  Wilbur Shaw iba lider por delante de Ralph Hepburn con más de tres millas de ventaja, más de una vuelta en un circuito de dos millas y media, y cuando le quedaban treinta y cinco vueltas para el final, su bólido empezó a perder aceite

Sabiendo por su equipo que tenía una ventaja de un minuto y catorce segundos sobre Hepburn, Shaw calculó cuánto podía bajar su velocidad y aún acabar por delante. Al reducir la velocidad para conservar el aceite, Hepburn empezó a cazarlo, pásandolo para recuperar la vuelta perdida y reduciendo la distancia vuelta tras vuelta.

En la última curva de la última vuelta, Hepburn se acercó lo suficiente para enseñarle el morro, con lo que Shaw aceleró rompiendo el motor al cruzar la meta.

¿Y? Shaw había ganado por un margen de 2.16 segundos, un récord que perduró hasta la llegada de la edición 2006.

Maserati 8CTF

Oficine Alfieri Maserati era una empresa que sólo fabricaba coches de carreras y se caracterizaba por su gran atención a los clientes. Cada temporada intentaba vender el máximo número de vehículos a pilotos privados que los usaban en toda clase de carreras. En alguna ocasión hasta 17 Maserati tomaron la salida de una carrera de Gran Premio.

En 1938 se cambiaron las normas de la Formula Grand Prix para permitir la entrada en competición de más fabricantes, especialmente franceses, que tenían motores listos para ser adaptados. Se introdujo el coche de 3 litros con compresor y 4500 cc sin compresor, y aumentando los 750 kilos de la formula libre que había llevado al domino casi absoluto de los Mercedes y Auto-Union a 850 kilos sin ruedas y combustible. La desproporción entre una clase y otra dejó los coches atmosféricos en inferioridad de condiciones en la mayor parte de las carreras.

Maserati se había refugiado mientras tanto en las voiturettes de 1500 CC con el 4CM y el 6CM. Un programa de desarrollo de estos motores llevó al 4CL con 16 válvulas y 1500 cc, pero se necesitaba un 3 litros y los hermanos Maserati presentaron un 8CTF por 8 Cilindri Testa Fissa, un 8 cilindros en línea hecho con dos bloques de 4 cilindros del 4CM con doble árbol de levas y con una cabeza de punta a punta, dos compresores Roots y carburadores de doble cuerpo que servían cada uno 4 cilindros. Su problema era que la suspensión trasera con eje rígido no era comparable a la suspensión De Dion de los coches alemanes. Se trataba de un coche de transición hasta que se desarrollara el 8CL basado en el 4CL con cilindros cuadrados de 78 X 78 mm.

De todos modos no había tiempo para más desarrollo y los 8CTF empezaron a presentarse en todas las carreras que tuvieron ocasión. Clientes famosos fueron los O'Reilly de quienes hablamos en la entrada El estilo francés. Entre otros se recibió el encargo de Cotton Henning, jefe de mecánicos del equipo de 'Umbrella Mike' Boyle un lider sindical de Chicago con otros intereses económicos y participante habitual de las 500 millas de Indianapolis. No estaba claro qué se pedía pero el 6CM del que disponían no era adecuado para la carrera. El caso es que en marzo de 1938 se entregó un coche que tenía los bloques fisurados pues en la fábrica se habían olvidado de drenar el motor tras las pruebas y el agua se congeló durante el viaje. Un nuevo motor no llegó a tiempo para la edición de 1938, y pudo prepararse adecuadamente para la de 1939, en la que participó con Willbur Sahw al volante.


Wilbur Shaw se calificó tercero a 128.977 mph (207.65 km/h) y ganó fácilmente.





En 1940 fueron 4 los Maserati participantes en la carrera: el Boyle's, los dos 8CTF de Ecurie Bleue y el 8CL de Raul Riganti, y la victoria de Shaw fué menos sorprendente que la del año anterior

http://img.photobucket.com/albums/v299/delfi_r/WilburShaw1940b.jpg




ReneLeBegue en el #49 LucyOReillySchell Maserati

http://img.photobucket.com/albums/v299/delfi_r/RaulRigantiinthe29-b.jpg
Raul Riganti #29 Maserati 8CL

Lo que si sorprendió a todos fué su retirada en 1941 cuando liderando la prueba todos esperaban su tercera victoria: una rueda colapsó debido a un incendio que se había producido en boxes durante la noche y que los mecánicos no tuvieron en cuenta.  Aún nadie ha ganado tres veces seguidas la prueba de las 500 millas de Indianapolis

Wilbur Shaw Maserati 8CTF 1941


Uno de los 8CTF de Indy 1940 tuvo otro momento de gloria: Louis Unser a su volante (tio de Bobby y Al Unser que con Al Jr ganarían en 9 ocasiones en Indy 500) ganó la Pike's Peak de 1946. Luigi Villoresi tampoco tuvo mucha suerte con el otro 8CL en Indy 500 1946, acabando 7º.

Señores, como todo en la historia de los coches italianos de Gran Premio, hay más historias que al primera que uno lee, y aunque el libro que extracté para la historia del coche Maserati 8TCF es de sólida documentación, olvida hacer mención de todos los detalles, pero los amigos de www.barchetta.cc están recopilando para Maserati lo mismo que para Ferrari: todos los coches, uno por uno. Y el de Boyle que pilotó Shaw hasta la victoria en dos ocasiones y la arena en una, tenía más historia y no acabaron su dias en la arena que circunda el circuito oval.

3032 38/sep/08 Maserati Tipo 8 CTF
Chassis # 3032 Engine # 3032

38 - monoplaza oficial  para Goffredo "Freddie" Zehender
38/jul/31 dnf Coppa Ciano Leghorn Freddie Zehender
38/sep/11 acc. GP Italy Monza Freddie Zehender #18
39 - Mike Boyle, USA
- preparado para la carrera de las 500 millas con motor preparado para metanol
39/may/31 1st Indianapolis 500 Wilbur Shaw #2
40/may/31 1st Indianapolis 500 Wilbur Shaw #1
41/may/31 dnf Indianapolis 500 Wilbur Shaw

Hasta aquí lo que hemos contado, pero la vida de ese coche en las carreras no la acabó la guerra:

El coche volvió en 1946, con otro piloto:


46/may/31 3º Indianapolis 500 Ted Horn #3

Y siguió aún unos años más:

47/may/30 3º Indianapolis 500 Ted Horn  #1


48/may/31 4th Indianapolis 500 Ted Horn
49/may/31 dnf Indianapolis 500 Lee Wallard
50/may/31 dnq Indianapolis 500 Bill Vukovich
Vendido a Colin J. Warren III, USA
Vendido al Indianapolis Motor Museum, USA
- mostrado en el Indy Museum, USA hasta la actualidad
2000/agosto - mostrado en Monterey Historics



O sea que los Maserati, entonces ya en manos de Orsi, le vendieron al 'sindicalista' americano un coche que ya habían utilizado en la casa sin mucha suerte (eran esos años de Mercedes y Auto-Union),

Preparado para dar vueltas al circuito oval, ganó dos carreras, estuvo a punto de ganar una tercera y estuvo en el podio un total de cuatro ocasiones hasta NUEVE años después de fabricarse, disputando con éxito una y con menos éxito dos carreras más, hasta un total de nada menos que 8 temporadas en la carrera más mítica del continente americano.

Ciertamente los hermanos Maserati eran grandes constructores de coches de carreras, por especializada que fuera la carrera de Indianápolis, pocos pueden lucir ese palmares. No es de extrañar que fuera un empresa para los clientes más que para la propia escudería.





También nos trae una aparición tardía de uno de los dos coches de Lucille O'Reilly, cuando en 1946 fué pilotado por Luigi Viloresi